Laboratorios de Innovación

Últimamente hemos escuchado sobre el boom de los laboratorios de innovación y sus diversos nombres (centros, factories, i-Labs, entre otros), junto con la transformación digital. Términos relacionados, más no iguales. Lo cierto es que los centros de innovación no son una novedad; existen desde hace décadas pero su catapulta mediática ha venido de la mano con la digitalización.


En este entorno innovador-digital el cliente es el rey, y la competencia por tenerlos mimados o satisfechos es un mayor detonante para buscar la preferencia de los mismos, tratando de adelantarse a lo que necesitan. El fin es claro: generar réditos. Aunque algo a resaltar fuera del fin empresarial, es el propósito que se nota en todos estos centros entrevistados: generar un beneficio no solo para el cliente, sino generar un impacto positivo en el entorno.


Pero, ¿cómo nace este afán por innovar y transformarse? Pues unos jugadores clave, y hasta hace unos años poco relevantes, serían las famosas start-ups. Esas pequeñas empresas que han mostrado agilidad, flexibilidad y ojo para entender ciertas necesidades de los clientes, utilizando la tecnología como su aliado, en buena parte de ellas.


“Las empresas inician estos procesos al darse cuenta que por muchas décadas ganó el statu quo, y claro comienzan las start-up a generar soluciones diferentes”, resalta Juan Alberto Flores, Director Ejecutivo de Ynnovadores.

Renzo Molina

Gerente de Consultoría en Estrategia Digital
IBM PER
Ú

“Lo que se busca al experimentar con esta nueva forma de trabajo es anticiparse a los posibles disruptores del mercado, llámense start-ups, fintechs o insurtechs, entre otros que pudieran amenazar los negocios tradicionales”.

Otro factor preponderante, y volviendo al consumer centric (el cliente es el centro), es la expectativa del usuario. A decir de Luis Torres, Vice Presidente Senior de Banca Digital de Scotiabank, las expectativas de las personas en general están cambiando, desde cómo desean ser informadas y atendidas, por ejemplo. En esa línea, no porque un banco sea peruano la expectativa de experiencia como usuario, de calidad de servicio va ser menor versus un aplicativo de clase mundial. Ya estemos hablando de un Uber, Spotify, Waze; debemos estar a la altura en nuestro campo.


Realmente, ¿están dando resultados?


Si bien el entorno ha empujado a las empresas a optar por estos centros, y muchos ejecutivos han confesado abiertamente que en el campo de la transformación e innovación se han tenido que “tirar al agua” y aprender a nadar en el camino, lo cierto es que ya se están viendo resultados.

Cynthia Ríos

Gerente del Centro de InnovaCXión
BCP

“Desde que iniciamos InnovaCXión (laboratorio del BCP) hemos entregado cuatro proyectos y se vienen dos más por salir. Uno de los primeros proyectos que iniciamos fue la apertura de cuentas de ahorro a través centros de autoatención. Hasta el mes pasado, el 50% de las nuevas cuentas que se abría se daban mediante este nuevo canal”.

Lo cierto es que la banca es una de las industrias que más desarrollo e inversión tienen en estos centros –hoy los cuatro principales bancos del país cuentan con laboratorios o centros de innovación-; es por ello que la mayoría de resultados conocidos provienen de ahí. Scotiabank, por ejemplo, últimamente se enfocó a través de su Digital Factory en los depósitos a plazo y préstamos. A finales del año pasado, consiguieron que uno de cada tres depósitos y uno de cuatro préstamos, se haya hecho digitalmente. En los medios de pago, la situación es similar: la búsqueda por innovar y desarrollar productos, los lleva al co-working con diversos clientes.

Omar Hidalgo

Gerente de Innovación y Transformación Digital
VISANET

“Uno de nuestros frentes es el desarrollo de negocios, donde tenemos el desarrollo de nuevas soluciones sobre mercados anteriormente desatendidos, como puestos de abastos, bodegas y taxis. Por ejemplo, hemos lanzado un spin off llamado VendeMás, encargado de desarrollar estas verticales anteriormente excluidas”.

¿Hay más beneficios?


Definitivamente. Desde aspectos creativos, manejo de riesgos, costos, desarrollo de habilidades, desarrollo de productos y soluciones, anticiparse a las necesidades, cambiar el mindset de la empresa, entre otras. Para muchos el manejo de riesgos en las empresas es un tema prioritario y estos centros de innovación, ayudan en ello. “Ayuda a que el riesgo sea más controlado; estamos prototipando cosas en pequeño. Digamos que si sale mal, gastamos poco”, resalta Hidalgo.


Por el lado de la acción, estos centros promueven hacer las cosas. En la innovación es fundamental poder equivocarse rápido y barato, y capitalizar sobre ello, compartirlo con el equipo y avanzar con una mejor base de conocimiento y experiencia”, agrega Torres.

Luis Torres

Vice Presidente Senior de Banca Digital
SCOTIABANK

“Si tienes temor a equivocarte no vas a terminar haciendo nada. A fin de cuentas sin error no hay aprendizaje. En la innovación es fundamental poder equivocarse rápido y barato, y capitalizarlo"

Además, la generación de valor se vuelve inmediata según el ángulo desde que se mire. Si pensamos en el país -donde no ha habido grandes inversiones en innovación- cualquier cosa nueva que se haga en ese campo puede mover la aguja.

Juan Alberto Flores

Direcctor Ejecutivo
YNNOVADORE
S

“Un i-Lab te permite generar valor inmediato. Además, reduce el ego de la cultura natural corporativa, porque pasamos de la competencia agresiva a una cultura de colaboración, de co-creación”.

No, no es fácil


Desde ya, la sola idea de desarrollar un i-Lab es un desafío. El pensar en innovación suele relacionarse con la tecnología, uno podría pensar que el mayor reto es tener tecnología de punta o algo cercano, pero en la realidad el mayor reto es el mindset, el tema cultural de la organización. “Nada se puede lograr si no están todos involucrados, comprometidos. Debes tener el apoyo de los líderes y lograr que los colaboradores entiendan el impacto de su trabajo en las personas”, explica Ríos. Este es un proceso de a pocos, que podrá en algunas veces desacelerar el trabajo de estos centros, similar a las barreras burocráticas que se encontrarán. A decir de Hidalgo, el equipo debe entender que no deja de pertenecer a una estructura tradicional, que en ciertas ocasiones puede eliminar toda la agilidad ganada con el trabajo de ciertas metodologías por cierta burocracia corporativa natural.


A estos retos se debe sumar la necesidad por encontrar un equipo multidisciplinario clave, que entienda bien el problema. “El primer instinto de los participantes es pensar en la solución o el producto antes de entender bien cuál es el problema, a quién afecta y qué experiencia única y relevante es la que se necesita trabajar”, detalla Molina.


Además de los retos, se deben de tener en cuenta una gran variedad de variables a analizar, como el presupuesto, framework, los tiempos, metas, KPIs, personas, recompensas y más Cabe mencionar que la gran mayoría de los centros de innovación trabajan con MVPs (Producto Mínimo Viable), los cuales son productos parcialmente terminados que permiten recopilar mayor información y puntos de mejora..

A tener en cuenta

El proceso de un i-Lab

¿La innovación es premiada?


Desde hace pocos años, algunas empresas -de ellas las más grandes o transnacionales principalmente- vienen apostando por el desarrollo de productos o servicios en el Perú. Hoy la innovación fuera de generar mejoras, réditos y nuevas oportunidades para las empresas, también puede generar beneficios o incentivos tributarios de hasta 150% sobre la inversión, es decir un monto deducible superior al invertido. Según estudios realizados por el programa Innóvate Perú de Produce (Ministerio de la Producción), por cada sol invertido en proyectos de innovación, se recupera cerca de siete veces el gasto realizado, datos más que atractivos.

Ana Gabriela Sobarzo

Subdirectora de Innovación y Transferencia Tecnológica
CONCYTEC

“Si bien hay un cambio estructural en el pensamiento de muchos gerentes, que poco a poco van entendiendo que la innovación es algo que involucra a toda la empresa, también hay muchos otros que siguen pensando en la reducción de costos como el ideal, cuando en realidad la innovación es algo que les dará réditos futuros y sostenibilidad del negocio”.

Estamos viendo más desarrollos, ya sea en servicios o productos tangibles. El Gobierno también está buscando incentivar ello destinando, a través del MEF, más de S/ 500 millones (entre el 2016 y 2019) para la reducción de impuestos. Vemos que el ecosistema de innovación va creciendo con las start-up, scale-up, incubadoras, e incluso las propias universidades que están trabajando en ello y que también buscan lograr alianzas con las empresas para así desarrollar un entorno innovador más completo, pues algo que carecemos también es la parte técnica con pocos profesionales especializados. Un camino largo por recorrer pero con una base que ya se está desarrollando, y que esperamos en un futuro cercano pueda darle al Perú la imagen de un país capaz e innovador.

Punto de vista

Alejandro Magdits

Socio de Consultoría para la Industria Financiera
EY Perú

alejandro.magdits@pe.ey.com

Innovación y transformación, ¿son lo mismo?


El concepto de innovación es hacer algo nuevo, que no existía y que es útil. Lo que estamos viendo actualmente, en la mayoría de casos, es el desarrollo de mejoras sobre algo que ya existía, ya sean productos o servicios. No se debe quitar mérito a ello, pues toda mejora que repercuta tanto en la empresa como en los clientes, es plausible pero no debemos confundir términos. Al igual que pasa al hablar de innovación y transformación digital, no son lo mismo.


La transformación digital se refiere al uso de la tecnología para hacer cosas diferentes de las que hacías antes, asociada a los procesos de las compañías, pues está ligada a las empresas. Aunque un individuo también podría transformarse digitalmente pero como consecuencia de lo que ofrece el mercado, algo que ya estamos viendo.


Pero todo esto no es nuevo, parecería un déja vú, pues a finales de los 80s e inicios de los 90s, hubo la corriente de la Reingeniería de Procesos, que se apoyaba en la informática, lo que sería hoy el símil de digital.

Básicamente, un cambio transversal en las empresas que hoy lo vivimos solo con otro nombre: transformación digital.


¿Son beneficiosos los i-Labs?


Definitivamente, los llamados i-Labs suman, siempre que su propósito esté alineado a temas del negocio. En EY Perú también contamos con un laboratorio que está enfocado en desarrollar soluciones para el rubro bancario y otras industrias.


Objetivos de un i-Lab


1. Ver el modelo de negocio y qué cosa se puede mejorar.

2. Entender la estrategia de la compañía, ¿dónde está y a dónde quiere llegar? Y, ¿cómo la innovación sumaría?

3. Entender qué problemas o necesidades podrían ser atacados por la innovación.

4. Medir el ROI de estas iniciativas.


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